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SEGUNDA PARTE
GEOGRAFÍA POLÍTICA
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/506/
IV
VIAS DE COMUNICACIÓN
CARRETERAS Y CAMINOS VECINALES
El principio general de la jurisprudencia guipuzcoana, sobre caminos, ha
sido, en lo antiguo, que cada pueblo cuidase de las reparaciones de los de su
respectivo territorio. Por eso a los gastos de composición de caminos y puentes,
se atendía por los pueblos o particulares, a cuyo cargo estuviesen, por medio de
los derechos que se cobraban a los que, se servían de ellos, y otro tanto
sucedía respecto de las barcas establecidas en algunos ríos para el tránsito de
personas y caballerías; la imposición de estos arbitrios debía estar autorizada
por real disposición.
En un país tan quebrado y lluvioso como éste, era un problema asaz difícil el
tener en buen estado los caminos, porque los derrumbamientos de tierras y las
frecuentes inundaciones ocasionaban desperfectos considerables. Si a eso
añadimos el temor a las invasiones del francés en aquellas funestas épocas de
continuas guerras, que obligaba a los pueblos, especialmente en la frontera, a cerrar y obstruir con arbolado y matorrales, los pasos naturales de tránsito
para dificultar la marcha del enemigo, se comprenderá los graves inconvenientes
con que tropezaba el viajero en esta Provincia. ,
A todos estos impedimentos hay que agregar todavía el pugilato que se
establecía entre los pueblos, para oponerse los unos a la apertura de caminos
que proyectaban otros, con el fin de defender sus propios intereses, impidiendo que se escaparan por las nuevas vías, los géneros comerciales que pasaban
por su territorio. Al hablar de la canalización del río Bidasoa, en las páginas
32 y siguientes de este tomo, hemos visto el empeño que tuvo Fuenterrabía en
abrir camino por la cuenca de este río, para atraer a su puerto las lanas de
Navarra y exportar el pescado, y la oposición que le hicieron San Sebastián,
Tolosa y Guetaria, que querían que aquel comercio, así como el de otros
productos que venían de Castilla y Aragón, se importaran por el antiguo camino
de Tolosa, para que afluyeran los tratantes a sus puertos y llevasen de
retorno, el pescado que acudía a los mismos.
/507/ Esto ocurría en 1534 y se repitió varias veces en épocas posteriores. En
cambio Rentería quiso, en 1542, abrir camino de Goizueta a su jurisdicción, para hacer afluir al canal de Pasajes el comercio de lanas de Navarra, y entonces Fuenterrabía, en unión de San Sebastián, Tolosa y Oyarzun, se
opuso a la apertura de esta nueva vía, que perjudicaba el movimiento comercial
de su puerto y el de San Sebastián, y tendía a disminuir el tráfico de Tolosa y Oyarzun, desviando por nuevos derroteros el paso de los géneros que antes se
hacía por sus jurisdicciones.
De igual manera, cuando San Sebastián, unido a Hernani, quiso, en 1598,
ponerse en relación con Navarra por el valle del Urumea, buscando un medio de
comunicación más corto que el de Tolosa, se opuso a ello esta villa con el apoyo
de la Provincia.
Otros casos idénticos, acaecidos en Segura y otros pueblos, para atraer a sus jurisdicciones el tráfico de Navarra. podríamos referir en demostración de
la competencia que se establecía entre los municipios, apenas se iniciaba un
proyecto de apertura de camino.
Todos estos motivos, unidos a la excesiva pobreza del país y al gran :número
de ríos y riachuelos que atraviesan el territorio guipuzcoano, dificultaban
grandemente el cumplimiento de las aspiraciones de las Juntas provinciales,
consignadas en infinidad de acuerdos, de que los pueblos mantuviesen y
conservasen en buen estado sus caminos respectivos.
Gracias al tránsito, relativamente frecuente por el territorio guipuzcoano,
de personas de la familia real que se dirigían a Francia o regresaban de la
nación vecina, se hacían en los caminos que tenían que recorrer, reparaciones
extraordinarias, ensanchándolos, despojándolos de las zarzas y ramas que
avanzaban por los dos lados, cubriendo con piedra y arena los charcos, cuando no
con ramas y arbustos, construyendo puentes, arreglando barcas, etc. Esta feliz
circunstancia contribuía poderosamente a que se mejorase, en forma que no era
usual en tiempos ordinarios, el estado de los caminos reales y de tránsito
general de Guipúzcoa.
Estos eran tres en lo antiguo. Uno que viniendo de Álava pasaba por el túnel
natural del puerto de. San Adrián y seguía por Cegama, Segura, Villafranca,
Tolosa, Hernani, Oyarzun y San Sebastián, Rentería y Fuenterrabía o lrún a Francia. El otro que también venía de la provincia citada y se
dirigía por Salinas, Mondragón, Oñate, Legazpia, Villa-Real, Ormaiztegui y
Beasain, en cuya jurisdicción, punto llamado Yarza; se incorporaba con el
anterior.
El tercero partía de Pamplona y, pasando por Lecumberri y Leiza, entraba
en Guipúzcoa por Berastegui para seguir por Berrobi a Tolosa; en donde se unía
con los que venían de la parte de San Adrián y de Salinas.
Estos tres caminos principales, por lo que se deduce de algunos vestigios que
aún se. encuentran, eran calzadas de piedra dura, de unos diez o doce pies de ancho, y resultaban cada vez más deficientes a medida que aumentaba
el tránsito por los mismos. Se vio, pues, la Provincia en la necesidad de
ocuparse de ramo tan importante, ajustando sus disposiciones a las mayores
exigencias, que venían aparejadas al aumento de circulación, y en las Juntas de
1752 acordó abrir un camino de coches desde Salinas hasta Irún, utilizando en
lo posible el trayecto que seguía el anterior. Aunque el primer acuerdo fue el
de que los pueblos costeasen los gastos de sus respectivas jurisdicciones y de
que ellos cuidasen de la conservación y reparación de los tramos que les
correspondían, según se hallaba establecido por fuero, se modificó más tarde
este acuerdo en vista de la importancia de la obra, y las Juntas de 1757
determinaron que la Provincia se encargase de atender a los gastos de
construcción y conservación.

Trozo de carretera en Gainchurisketa
Se ejecutó el camino conforme al proyecto de los maestros don Francisco
Ibero y don Manuel Martín Carrera, habiendo intervenido más tarde don Marcos de Vierna, ascendiendo su coste
a siete millones y medio de reales. Su extensión
desde el alto de Arlabán, pasando por Mondragón, Vergara y Villa-Real, hasta
el paso de Behobia, era de 19 leguas y 12.352 pies castellanos de a 20.000 la
legua, que, con las variantes introducidas después, han quedado reducidas a 177,014 kilómetros.
Por el año de 1780 estaba habilitado para el servicio público en toda su
longitud, y después de fuerte oposición de gran parte del país, durante varios
años, por considerar antiforal la exacción, se dispuso por fin, en 1788, establecer seis barreras o cadenas para el cobro del peaje, a fin de allegar
fondos con que atender a los gastos de conservación y reparación.
Pocos años más tarde que la carretera general, entre los años de 1788 y 1790,
se construyó el ramal de Tolosa a Lizarza, que tiene 12 kilómetros con 257
metros y costó su ejecución 846.412 reales.
En mucho tiempo después no se construyó ninguna otra carretera por la
Provincia, hasta que, terminada la primera guerra civil en 1839, se procedió
al estudio de nuevas vías, que las necesidades crecientes de los pueblos hacían
necesarias.
Véase a continuación las que se han construido desde aquella fecha:
| Denominación de las
carreteras |
Época de su
construcción |
| Carretera del río Urola, de Zumaya a Errastíola |
1843 a 1844 |
| Carretera de Santa Agueda |
1846 |
| Carretera de Campanzar |
1846 |
| Carretera de Oñate a Ormaiztegui, por Legazpia |
1846 a 1848 |
| Carretera de la costa, por Usúrbil, Orio y Zarauz |
1851 a 1853 |
| Carretera de Oyarzun a Mendiondo de Rentería |
1852 a 1853 |
| Carretera de Salvatore a Errastíola .. |
1852 a 1853 |
| Carretera de Segura y Cegama hasta Idia a Kaitz .
|
1854 a 1855 |
| Carretera del puente de Lazkaibar a Ataun. ..
|
1855 a 1856 |
| Carretera de Elgóibar al confín de Vizcaya.
|
1856 a 1857 |
| Carretera de Motrico al confin de Vizcaya |
1856 a 1857 |
| Carretera de Azcoitia a Villa a Real. |
1860 a 1862 |
| Carretera de Villa-Real a Legazpia . |
1862 a 1863 |
| Carretera de Tolosa a Berrobi ... » |
1862 a 1863 |
| Carretera de Lasarte a Chiki-erdi . |
1863 a 1864 |
| Carretera de Zarauz a Guetaria |
1863 a 1864 |
| Carretera de Idia-Kaitz a Arkurulzeta. |
1863 a 1864 |
| Carretera de Zaldivia a Villafranca |
1864 a 1865 |
| Carretera de Elizaberri a Zumarraga |
1865 a 1866 |
| Carretera de Irún al paso de la estación |
1865 a 1866 |
| Carretera de Fuenterrabía a dicho paso |
1865 a 1866 |
| Carretera de Rekalde a la de Oriamendi |
1865 a 1866 |
| Carretera de Amezqueta a Alegría, cinco de los seis trozos |
1865 a 1866 |
| Carretera de Deva a Motrico |
1865 a 1866 |
| Carretera del ramal de Segura a Mutiloa |
1865 a 1866 |
| Carretera de Aya al alto de Zudugaray[*] |
1866 a 1867 |
| Carretera de Lezo a Rentería |
1866 a 1867 |
| Carretera de Berrobi a Berastegui . |
1866 a 1867 |
| Carretera de Arrondoa a Erroyondo en Ataun |
1868 a 1870 |
| Carretera de Arrusi a la plaza de Berastegui |
1870 a 1871 |
| Carretera de Lezo a Pasajes de San Juan |
1879 a 1881 |
| Carretera de Hernani a Ereñozu |
1880 a 1882 |
| Carretera de Berastegui al confín de Navarra |
1882 a 1884 |
| Carretera de Zumaya a Guetaria |
1882 a 1885 |
| Carretera de Erroyondo a Lizarrusti, en Ataun |
1883 y 1884 |
| Carretera de Ereñozu al confín de Navarra |
1883 y 1884 |
| Carretera del balneario de Gaviria a la villa |
1888 y 1889 |
| Carretera de Anguiozar al campo del Convenio de Vergara |
1889 y 1890 |
| Carretera del punto de Gazte a Regil |
1890 |
| Carretera de Goyaz a Vidania |
1891 y 1892 |
| Carretera de Villabona a Aya |
1892 a 1894 |
| Carretera de Cerain al puente de San Sebastián de Segura |
1895 y 1896 |
| Carretera de Alegría a Abalcisqueta |
1897 y 1898 |
| Carretera de Aizarna al alto de Amilibia |
1900 |
[* Nota del editor: "Alto de
Orio"]
Además de estas carreteras, construidas por la Provincia, hay otras que se
ejecutaron por las Villas:
La de San Sebastián a Hernani, por Oriamendi, costeada por los dos municipios
citados, en 1776. I
/510/ La del río Deva, ejecutada a expensas de las, villas de Vergara, Placencia, Elgólbar y
Eibar ,a las que se
unieron después Deva y Motrico, entre los años 1776 y 1788.
La de Campanzar, construida por la villa de Mondragón entre los años 1777 y 1780.
La de Otzarain a Elgóibar, por los pueblos de Tolosa, Albiztur, Vidania,
Goyaz, Azpeitia, Azcoitia y Elgóibar, que se realizó entre 1830 y 1833.
La de Vergara a Durango, denominada de la Reina Cristina, que, pasando por Elgueta y Elorrio,
fue construida por las villas
de Vergara, Elgueta y Elorrio entre los años 1831 y 1833.
La denominada del río Urola, entre Zumaya y Urrestilla, costeada por
Azpeitia, Cestona, Zumaya y Deva en 1844 y 1845, habiéndose prolongado después
hasta el punto de Salvatore, en Beasain.
La de Andoain a las Ventas de lrun, por la ciudad de San Sebastián, los años 1844 y 1845.

Confín de Navarra, en Urto (Berastegui)
También existen en la Provincia dos carreteras construidas por el Estado: Una
que tiene su origen en el punto de Anzizar, en Beasain, y pasa por ldiazabal para llegar al confín de Navarra, en Arkurutzeta, la que
fue construida entre 1849 y 1851.
Otra que parte de Muniasoro y, pasando por Oiquina, lciar y Deva, termina en
Sasiola, que fue construida entre los años 1856 a 1858.
Estas dos carreteras, así como el pequeño trozo contiguo al puente
internacional de Behobia, fueron cedidas a la Provincia por orden del Ministerio
de Fomento de 27 de Noviembre de 1869.
No ha de pasar tampoco sin mencionar la carretera que la Diputación de
/511/ Navarra hizo por su cuenta en Guipúzcoa, el año 1852, entre Behobia y
Endarlaza, con el objeto de buscar comunicación con Francia.
Una medida de la mayor trascendencia, con respecto a caminos, tomaron las
Juntas de Vergara, el año 1850, llamada «iguala general de caminos de coches»,
disponiendo por ella que la Provincia se hiciese cargo de todos los caminos
construidos a expensas de los pueblos, como también de las obligaciones que
hubiesen contraído para el efecto. En su consecuencia, quedaron suprimidos todos
los arbitrios locales establecidos en los pueblos para la ejecución de sus
caminos, en sustitución de los cuales acordó la Provincia exigir un real en
arroba de vino, que se recaudaría en las fronteras y puertos.
En virtud de este acuerdo, los pueblos hicieron entrega de las carreteras
costeadas por su cuenta antes de aquella fecha, y otras que se han construido
después, por conveniencia particular de algunos municipios, han sido cedidas de
igual modo a la Provincia. Podemos citar, entre las últimas, el ramal de Oñate
al convento de Aranzazu, que tiene 9,300 kilómetros y que fue entregado a la
Provincia en 1904. La que va de Fuenterrabía al santuario de Guadalupe,
construida en un trayecto de 4,500 kilómetros el año de 1886 por el Municipio de
la ciudad y cedida a la Diputación en 1904.
En muchos tramos de estas carreteras se han introducido modificaciones muy
considerables. Apuntaremos aquí la variante llevada a cabo, entre 1912 y 1914,
en el paso a nivel de las Ventas de lrún, que costó 117,000 pesetas; la de la
travesía de Rentería, ejecutada en 1914 y 1915. que costó 164,741 pesetas, y
la de Chikierdi, de Lasarte, ejecutada en 1914 y )9)5, que costó 187,000 pesetas.
.
En el ramal de San Sebastián a Tolosa, con motivo de la construcción del
tranvía, así como en otros muchos tramos de otras carreteras, se han realizado
reformas muy importantes.
No pareciendo bastante a la Diputación el gran número de carreteras abiertas
para el servicio de sus pueblos, aprobó nuevas bases, con fecha 9 de Noviembre
de 1897, para la ejecución «de otra red aún más vasta de caminos vecinales, que
pongan en comunicación entre sí los distintos pueblos de esta Provincia, de modo
que antes de muchos años no haya pueblo alguno en esta región del país vasco que
no pueda comunicarse directamente con las carreteras generales y provinciales
que la cruzan, con las capitales de los distritos, con los mercados y puertos
más cercanos, con las estaciones de las líneas férreas más próximas a los
términos municipales correspondientes; en una palabra, precisa al bien general
de los habitantes todos de Guipúzcoa que ningún municipio por modesto que sea,
ningún barrio por insignificante que parezca, quede aislado de los demás,
muerto, por decirlo así, a la vida común».
En virtud de tan plausible acuerdo, se han abierto los caminos que se
enumeran a continuación y que tanto favorecen las relaciones de unos pueblos con
otros:
/512/
Relación de caminos vecinales de primer orden, construidos por
la
Diputación
desde el año de 1898 hasta el de 1910
| |
Kilómetros |
años en que se
construyeron |
| Desde Herrera a Alza |
1,790 |
1898 a 1899 |
| Desde Usúrbil a la estación del
ferrocarril, en la misma villa. 99 a 1901 |
0,628 |
1899 a 1901 |
| Desde Zumaya a la estación del
ferrocarril, en la misma villa |
0,252 |
1900 a 1901 |
| Desde la carretera general y del portal de San Pedro de
Villafranca a la estación del ferrocarril del Norte, en la misma |
0,300 |
1900 a 1901 |
| Desde la carretera de Villabona a
Aya a la parte baja del pueblo de Asteasu. |
0,120 |
1902 a 1903 |
| Desde Auzpandegui a Aizarnazabal. |
0,391 |
1902 a 1903 |
| Desde la carretera de Zaldivia a Arama |
1,388 |
1902 a 1904 |
| Desde Udana-Echeverri
a la estación del ferrocarril del Norte, en Brincola |
2,060 |
1903 a 1904 |
| Desde la carretera de Hernani al confín de Navarra,
por Ereñozu, a la central eléctrica del ayuntamiento de Hernani, situado en Lastaola
|
0,197 |
1903 a 1904 |
| Desde Aguinaga a San Esteban (Usúrbíl). |
0,602 |
1904 |
| Desde Amezqueta a la iglesia parroquial. |
0,697 |
1904 |
| Desde el alto de Manduria
a Astigarreta . |
0,713 |
1908 |
| De Uribarzubi de Mondragón. |
0,274 |
1908 |
| Desde la carretera provincial al barrio de San Lorenzo de Elgóibar
|
1,975 |
1908 |
| Desde la carretera provincial de Mendaro al barrio de Garagarza de Elgóibar
|
0,651 |
1908 |
| Travesía de Zaldivia |
0'328 |
1908 |
| Desde Beizama a Santucho, |
6,600 |
1907 a 1912 |
| Desde la carretera general a la estación del ferrocarril de Legorreta
|
0'200 |
1912 |
| Desde Hernani al barrio de los Chalets o Villas. |
0,758 |
1912 |
| De
acceso a la estación del ferrocarril de Brincola |
0,054 |
1912 |
| Avenidas de
acceso al puente sobre el rio Oria, en Aduna |
0'208 |
1914 |
| Puente de Aduna sobre el río Oria |
0'098 |
1914 |
| Desde el puente sobre el Oria al pueblo de Aduna
|
.0,876 |
1916 |
| Continuación del camino de Arama, entre este pueblo y Alzaga
|
1,614 |
1916 |
Para resumir, diremos que cuenta Guipúzcoa, en la actualidad, con 632
kilómetros próximamente de carreteras y caminos vecinales, alcanzando estos
últimos una extensión de 24 kilómetros y 755 metros, que, dada la poca
superficie de la Provincia, resulta una proporción muy grande.
La constante humedad que hay en este país y los temporales que con
frecuencia le azotan, hacen que ocurran muchos desprendimientos de tierras y
muros en las carreteras y que los firmes queden sensiblemente reblandecidos,
motivo por el cual exige este servicio en Guipúzcoa grandes dispendios en
personal y material.
Componen el personal 24 capataces, 174 peones-camineros y un guardavigía del
puente de Deva, a quienes se pagan anualmente 166.531 pesetas de sueldos,
además de las casetas que se les proporcionan para vivir en aquellos puntos en
que la Provincia no las tiene propias y el vestuario que se les da, cuyas
partidas, unidas a a anterior, suman 210,319 pesetas.
Cuenta la Provincia, además de los rodillos de tracción animal para
carreteras aisladas y de poco tránsito, con cuatro máquinas apisonadoras de
vapor, con sus rastrillos o excavadoras mecánicas, que practican los trabajos de
apisonamiento de piedra machacada a la perfección, ayudadas muy eficazmente
/513/ por el riego artificial. Asimismo posee el equipo completo, montado
sobre motor de tranvía eléctrico, para el riego mecánico de la carretera entre
Rentería y San Sebastián, con varios carros con toneles de regadío y de
transporte para las demás carreteras, a cuyo efecto hay construidos muchos
depósitos de agua en las orillas de éstas. Hasta hace unos años se ha empleado
la piedra caliza en las carreteras de Guipúzcoa, pero ahora se emplea la ofita,
que tiene más resistencia que aquélla. El machaqueo de la piedra, en algunos
puntos, se hace por subasta, pero en otros muchos la Diputación realiza este
trabajo por administración, y tiene, a este fin, canteras propias, vías, vagonetas,
motores eléctricos, vertederos de canteras, talleres de machaqueo y
otros muchos útiles convenientes al caso.

Carretera de la Costa, entre Guetaria y Zarauz
Debido al esmero y cuidado especial que la Diputación pone para que este
servicio se mantenga a gran altura, se consigue el que las carreteras de
Guipúzcoa, a pesar de los inconvenientes con que tienen que luchar, se hallen en
estado próspero y envidiable.
En el último presupuesto se han consignado, para cubrir las atenciones de
carreteras, 660.000 pesetas, que suponen para la Provincia un esfuerzo
considerable.
FERROCARRILES Y TRANVIAS.
Ferrocarril del Norte.
Desde que la
construcción de caminos de hierro comenzó a ser necesidad imperiosa y el
Gobierno español empezó a preocuparse del problema con las recomendaciones que el
año 1850 hizo a sus delegados en las provincias, Guipúzcoa, Vizcaya, /514/ Alava y Navarra estudiaron con tal
ahínco el asunto, en la parte que les
correspondía, que surgieron los proyectos por doquier y se gastaron grandes
cantidades en estudiarlos y en compulsar las ventajas que cada uno de ellos
tenia sobre los demás.
Cada región y cada provincia defendían aquellos proyectos que más
beneficiaban a sus intereses. De Bilbao pedían la construcción de un ferrocarril
que uniese a Madrid con Francia y los graneros de Castilla con el Océano,
pasando desde la capital de Vizcaya a Irún por la costa, y principalmente por
San Sebastián. La Diputación foral de Álava nombró una Junta y la autorizó para
que subvencionase a la empresa del ferrocarril del Norte, en el trayecto del Ebro al Bidasoa, que pasase por Bilbao. Vitoria prometió su
auxilio moral y material a la línea que se tendiera entre el Ebro y el Bidasoa
y que pasase por Vitoria, Alsasua y San Sebastián.

Estación de Zumarraga
Navarra, que tampoco descuidaba sus intereses, el año 1853 comenzó a trabajar
porque la línea del Norte fuese por Soria, Logroño y Pamplona, y con tal ahínco
llevó sus gestiones y la propaganda en los periódicos, que Álava alarmóse
grandemente y se dispuso a contrarrestar con todas sus fuerzas la influencia de
los navarros. Para ello pidió el auxilio de vizcaínos y guipuzcoanos, pero éstos
contestaron a los alaveses que si bien no podían dar contestación definitiva,
sin embargo les parecía que el proyecto de los navarros era más beneficioso para
Guipúzcoa, ya que ponía a esta provincia en comunicación con Navarra y Aragón.
Y seguían lloviendo proyectos. El gobernador de Alava se mostraba /515/ partidario del sistema de ramales cortos, y abogaba por la construcción de
uno que, arrancando en las riberas del Ebro, atravesara Álava y Vizcaya y fuese
a parar a Bilbao; de un punto conveniente de este ramal partiría otro que,
cruzando Guipúzcoa, llegase a San Sebastián. Don José A. Márquez del Prado,
teniente coronel, imprimió otro proyecto para defender la idea de que la línea
debía seguir por Miranda a Vitoria y de aquí por Arroyale, atravesando la
cordillera entre Mondragón y Oñate, llegar a Víllafranca, Tolosa, Villabona,
Lasarte y San Sebastián. En 1855 Don Pedro I de Apalategui hizo pública su
opinión de que la línea debía nacer entre Irún y Fuenterrabía y proseguir por
Rentería, San Sebastián, Lasarte, Andoain, Villabona, Tolosa, Lazcano, Ataun,
Echarri-Aranaz, Araya, Vitoria, Burgos y Madrid.
En el mismo año Navarra solicitó de Guipúzcoa que le secundara en su tarea de
conseguir la aprobación de un proyecto de caminos de hierro que partiese de
Zaragoza y atravesando Navarra y tocando en Pamplona terminase en uno de los
puertos de Guipúzcoa e Irún. Al año siguiente, de nuevo los navarros escribieron
diciendo que era necesario dar impulso al proyecto de ferrocarril de Zaragoza a
San Sebastián, pasando por Tudela, Pamplona y Tolosa; Guipúzcoa aprobó el
proyecto e hizo algunos ofrecimientos, aunque no cuantos deseaba Navarra. Esta,
en vista de la contestación de Guipúzcoa, elevó a S. M. una exposición pidiendo
que se presentase a las Cortes un proyecto de ley para sacar a pública subasta
la concesión de un ferrocarril de Zaragoza a Pamplona, y Guipúzcoa apoyó la petición por medio de sus
representantes en Cortes.
Guipúzcoa tuvo que moverse mucho en aquel período hasta ver conseguidos sus
propósitos. Tuvo que luchar, sobre todo, extraordinariamente, contra el
proyectado camino por Bayona y los Alduides a Pamplona, promovido por los
franceses y apoyado por su gobierno en provecho de Bayona y perjuicio de los
puertos españoles.
A pesar de que el municipio de Bayona formalizó sus gestiones y empezó sus
trabajos con gran ahínco y envió comisiones a Madrid, nada consiguió en aquella
primera tentativa; por el contrario, el Gobierno español dictó la oportuna ley
para que el ferrocarril del Norte bajase por Castilla, Alava y Guipúzcoa y
terminase en Irún, y para atender a otras provincias ricas como Navarra, la ley
disponía que desde Zaragoza viniese por Navarra otro camino que en Alsasua
empalmara con el del Norte.
La vía del Norte fue adjudicada en subasta a la sociedad Crédito Mobiliario
Español, pero animados por la inacción de esta compañía y por el cambio de
personas que hubo en el Gobierno español, los franceses y navarros resucitaron
su proyecto de los Alduides; y Guipúzcoa se vio obligada a redoblar sus
esfuerzos para que aquel pensamiento no se llevara a cabo.
El medio más eficaz para enterrar definitivamente este proyecto era el de dar
comienzo a las obras de la línea del Norte, y a ello encaminó Guipúzcoa /516/ sus trabajos: a hacer a la sociedad con cesionaria un anticipo de fondos que
le permitiera llevar a cabo las obras de tendido de la línea en la parte de
ferrocarril correspondiente a Guipúzcoa.
Comenzaron estas conferencias en 1857 en el salón de la Casa
Consistorial de San Sebastián y continuaron en París; llevaban la representación
de Guipúzcoa don Fermín de Lasala, diputado a Cortes por el distrito de San
Sebastián, y don Luís de Mariategui, diputado por el distrito de Tolosa.

Gran viaducto de Ormaiztegui
Las gestiones empezaron por estudiar un convenio para el tendido de línea
desde el Bidasoa hasta Tolosa; luego en el convenio se quiso abarcar el trayecto
hasta Villafranca, y por último hasta Zumarraga. El llegar a un acuerdo costó
muchas conferencias, constante correspondencia de los comisionados en París con
la Diputación de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián, no pocos viajes e
infinidad de tanteos y trabajos, en cuyo desarrollo pusieron a prueba su amor al
país y su valer los señores Lasala y Mariategui, principalmente el primero, que
laboró con ahínco hasta el fin y supo labrarse entonces una buena parte de la
general simpatía y respeto de que vive rodeado el anciano Duque de Mandas en su
querida Donostiya.
Por fin, en Noviembre de aquel mismo año, la Diputación aprobó las bases
generales de convenio propuestas por la Sociedad y facultó a sus comisionados
/517/ de París para que zanjasen las diferencias que pudieran surgir al
especificar los detalles del contrato. El 29 de Diciembre fue firmado el
contrato definitivo por don Fermín de Lasala, en nombre y representación de
Guipúzcoa (211), y por el presidente don José Joaquín de Osma y los
administradores señores Abaroa y Pereire, en nombre de la Sociedad General de
Crédito Moviliario Español. .
En ese convenio quedó establecido: que Guipúzcoa debería entregar a la
Sociedad 25.000.000 de reales vellón, a condición de que ésta construyese y
pusiera en explotación el trozo Bidasoa-Villafranca en el plazo de cuatro años,
contados desde el día en que el Gobierno aprobase la mitad del trazado; que la
Sociedad se obligaba a construir y poner en explotación el trozo Villafranca-Zumarraga
en cuatro años, contados desde el día en que la Provincia le hiciera saber su
resolución de dar a la Sociedad, además de los 25.000,000 de reales, una
cantidad próximamente igual a la tercera parte del coste total de la sección
Villafranca-Zumarraga, puesta en explotación.
Estas condiciones, y las demás que no reproducimos, no tendrían valor
ejecutivo hasta que el Gobierno aprobase la dirección que el ferrocarril había
de llevar de Alsasua a Tolosa, dirección que aún no estaba señalada.
Antes de llevar a cabo ningún otro trabajo, parecía, pues, natural esperar a
que esta dirección se fijase o activar la resolución del asunto, pero el
convenio con la Sociedad causó tal entusiasmo y había tal deseo de ver
comenzadas las obras, que el 4 de Enero de 1858, a los seis días de firmado el
convenio, ya corría por el país una circular reproduciéndolo y fijando las
condiciones en que quedaba, desde luego, abierta la suscripción de los
25.000.000 de reales.
Inmediatamente se formaron listas de guipuzcoanos residentes en varios países,
se nombraron comisionados en Cuba, Puerto Rico, Méjico y Buenos Aires, se acudió
a altas personalidades de Ultramar para que protegiesen la suscripción y se
enviaron paquetes de circulares e invitaciones rogando a .todos que acudiesen
con su dinero a facilitar la realización de la obra. Los diputados adjuntos
salieron a recorrer la Provincia para promoverla suscripción, y en San Sebastián
fueron las hojas entregadas a domicilio por los señores vocales del
Ayuntamiento y de la Junta de comercio.
A pesar de la premura con que se organizó todo, y de las predicaciones de
los desconfiados, y de la crisis monetaria que amenazaba, Guipúzcoa dio tal
prueba dé confianza en la Diputación y de amor a su país, que antes de
finalizar el mes ya había aprontado los 25.000.000, de los que trece y medio se
recaudaron en San Sebastián.
El hecho llenó de asombro a los más optimistas, y en vista del excelente
/518/ modo con que Guipúzcoa respondió al llamamiento de sus autoridades paternales,
se abrió otra suscripción con que recaudar el dinero que habría de darse a la
Sociedad para llevar a cabo el tendido de la línea entre Villafranca y Zumarraga.
Los guipuzcoanos acudieron al nuevo llamamiento con el mismo entusiasmo que la
vez primera, y pronto la suscripción pasaba de los 35.000.000 de reales vellón.
.
Con motivo de no decidirse la dirección entre AIsasua y Tolosa, hubo nuevas
dilaciones y entorpecimientos y hasta salió otra vez a la luz el proyecto del
ferrocarril de los Alduides, que el Conde de Guendulain, navarro, Ministro de
Fomento, presentó a las Cortes en la legislatura de 1858.

Estación del ferrocarril del Norte, en San Sebastián
Fue muy mal recibido por la opinión, y aunque no se desechó en las Cortes
porque hubo por entonces cambio de Ministerio, quedó abandonado, y a los pocos
meses se aprobó el trazado de la línea del Norte, entre Beasain y Pasajes, y se
fijó la tan ansiada dirección entre Tolosa y Alsasua, por Zumarraga, conforme
con los anhelos de la Diputación, que quería acercar la línea de este modo a los
pueblos de la costa.
Aquel mismo mes, el 22 de Junio de 1858, se celebró con gran solemnidad la
inauguración de las obras en Tolosa por la mañana, en un montículo
que había detrás del actual frontón Beotibar, y por la tarde en San Sebastián, a
la orilla derecha del Urumea, en la trinchera de Mundaiz y Errota-chiki.
En esta ciudad sobre todo, con ese motivo, se hicieron grandes fiestas.
Pusiéronse colgaduras en balcones y ventanas, repicaron las campadas y una
numerosa música de aficionados y el tamboril recorrieron las calles. A las doce
cerráronse los talleres y a las dos la muchedumbre se agolpó ante la Casa
Consistorial: los acordes de la música y los vivas recibían: a los invitados.
/519/ Al poco tiempo, la comitiva, con el Regidor Síndico, que llevaba el pendón
del pueblo, al frente, se dirigió al lugar de la inauguración, acompañado de
música, tamborileros, clarineros y maceros.
En barcas planas atravesaron el Urumea; pronunciaron discursos el Gobernador
civil, el Diputado general en ejercicio y el Alcalde, é inmediatamente dieron
los primeros azadonazos en señal de haber sido comenzadas las obras. Un
sacerdote dio su bendición, y la música y un coro de trescientas voces
entonaron el himno preparado para el acto. Al regreso, en la parroquia de Santa
María, espléndidamente adornada, se cantó el Te-Deum. A las siete de la
noche tuvo lugar el banquete oficial, y en la plaza hubo música hasta las doce
dela noche, hora en que terminó la fiesta con la quema del típico zezen-suzko
( toro de fuego) .
En los días inmediatos se dio comienzo a las obras en Tolosa y sucesivamente
se extendieron a otros puntos. Aunque en los cuatro primeros años no se
desarrolló gran actividad, en el quinto se dio gran impulso a los trabajos, y
gracias a eso se, consiguió poner en estado de explotación el trozo San
Sebastián-Beasain, el 1º de Septiembre de 1863; Bidasoa-San Sebastián, el 22
de Octubre del mismo año, y Beasain-AIsasua, el 20 de Agosto de 1864.
Los estudios de este ferrocarril los hizo el ingeniero don C. A. Letourneur,
y el dirigió también las obras.
El día 15 de Agosto de 1864 se celebró en San Sebastián la inauguración
oficial de toda la línea Madrid-París" Al acto asistió S. M. el Rey, que llegó en
tren a las once y media de la mañana, y fue recibido con mucho entusiasmo.
Enseguida se verificó la inauguración, y acto continuo S. M. y los invitados
pasaron al salón donde debía tener lugar el banquete, amenizado por la música
del batallón ligero de las Navas y las dos bandas de aficionados de la
localidad. En la ría corriéronse regatas, y por la noche fueron iluminados el
paseo y puente de Santa Catalina, y se quemaron fuegos artificiales. S. M.
siguió a las tres de la tarde su viaje a París. Como detalle curioso del acto
de inauguración, debemos estampar el de que en la estación fue colocado el
órgano de la Casa de Misericordia, con objeto de tocarlo a la llegada del Rey.
Se gastaron, en suma, 25.508 reales; lrún, que también celebró la
inauguración, gastó 13.701, que pagaron, a partes iguales, la villa y la
Diputación.
Desde entonces, en la vía se han hecho muchas mejoras. El año 1909 se tendió
la doble vía entre Beasain y Alsasua. El primer tren ascendente, que pasó por la
doble vía, fue el militar, que el 9 de Septiembre condujo a los ingenieros, y el
primer descendente, el correo de la tarde. El 26 de Julio de 1911 se
inauguró la doble vía en el trozo lrún-Beasain.
El primer tren que circuló por Guipúzcoa en la línea del Norte, con alumbrado
eléctrico, fue el segundo exprés, que llegó a San Sebastián a las 11,17 de la
mañana del 12 de Julio de 1899. Era el primer tren español que circulaba con
alumbrado eléctrico.
Describamos brevísimamente el camino que recorre el tren en Guipúzcoa (212).
El tren entra en Guipúzcoa por el monte de Otzaurte, que lo atraviesa por un
túnel de 1.158 metros; pasa por otro de 141, y llega al viaducto de Salera,
hermosa obra de palastro de 114 metros de longitud y 19 de altura sobre el
suelo. Cruza el túnel de Pajera, de 60 metros; el de Rosca-aria, de 225; el de Fuente, de 186; el de Salinas, de
349; el de Osineta, de 726;
el de Azokaran, de 167; el de Pajoeta, de 185; el de Ustaan, de 369; el de Aria-aundia,
de 105; el de Osina, de 701, y llega al de Oazurza, abierto en línea recta, con
longitud de tres kilómetros. Para abrirlo hubo que hacer un desmonte de 160.000
metros, y para activar el taladro se perforaron doce pozos, de los que el más
hondo alcanzó una profundidad de 239 metros; en el movimiento de materiales y
escombros se utilizaron cinco máquinas de vapor de a 30 caballos de fuerza.

Puente de Capuchinos, en Rentería
Luego entra en el túnel de Bríncola, de 282 metros, situado cerca de la
estación Bríncola-Oñate, y, atravesando el valle del Urola, llega a la estación
de Zumarraga; pasa por los túneles de Olabarran (465 metros), Erizmendi (530),
Olazabal (140), Gaviria (236) y Larrazabal (417), y llega al magnífico viaducto
de Ormaiztegui, el mayor de la travesía de los Pirineos; es de palastro, de dos
tramos de a 52 metros y tres de 60; su mayor altura es de 34 metros y en la
construcción se utilizaron 1.800.000 kilogramos de hierro.
Al salir del puente está la estación de Ormaiztegui; vienen luego los túneles
de Arandia (125 metros), Anguio (74) y Anguiozar (141), y a continuación el tren
franquea el Oria sobre un puente metálico de 16 metros de largo, y llega a la
estación de Beasaih, pasa por la de Villafranca, atraviesa los túneles de
Isasondo (279 metros) y Legorreta (410 metros), para en el apeadero de este
hombre, cruza el túnel de Icazteguieta (518 metros) y el de Aranbalza (290), se
detiene en el apeadero de Alegrja y al seguir su curso llega a Tolosa, arriba a
Villabona-Cizurquil, atraviesa el Oria por un puente de tres arcos de a 12
metros, pasa el Leizarán sobre un viaducto de sesgo de tres arcos de a 12 metros
de abertura, pasa también por un túnel de 300 metros y llega a la estación de
Andoain.
Penetra en el túnel de Azkonobieta (1 kilómetro) y abandona el valle del Oria
para entrar en el del Urumea; se detiene en Urnieta y en Hernani; corre por el
túnel de Loyola (289 metros), traspone el río Urumea por un puente de palastro
de 75.metros y llega a San Sebastián.
Pasa sobre dos puentes de palastro sesgueados, de 10 y 5 metros, atraviesa el
viaducto de la Herrera {60 metros), y se detiene en la estación de Pasajes. Al
seguir, entra en el túnel de Capuchinos (195 metros), cruza el río Oyarzun sobre
un puente metálico de 40 metros de abertura y llega a la estación de Rentería.
Atraviesa el túnel de Gainchurizqueta (489 metros) y llega a lrún, de donde pasa
a Hendaya, después de salvar la ría Bidasoa sobre un puente de 100 metros de
abertura.

Estación de Malzaga, en el
ferrocarril de la Costa
Los trenes españoles llegan, pues, hasta Hendaya, y los franceses vienen
hasta Irún; /522/ los viajeros que van hacia París cambian de tren en
Hendaya y en Irún los que van hacia Madrid.
Para terminar cuanto a esta línea se refiere, en su paso por Guipúzcoa,
insertaremos un cuadro con los nombres de todas las estaciones del trayecto, su
clase, altura sobre el nivel del mar y distancia que a cada punto de parada
separa del anterior. Advertimos al lector que las estaciones señaladas con letra
bastardilla son las habilitadas con posterioridad a la inauguración de la línea.
Durante algún tiempo estuvo también habilitado el apeadero de Gainchurizketa,
entre Lezo-Rentería e Irún, pero luego se cerró.
| Estaciones |
Clase |
Altura sobre
el mar
(metros) |
Distancia a la
estación anterior
(Kilómetros) |
| Cegama-Otzaurte |
Apartadero |
609,0 |
- |
| Bríncola-Oñate |
- |
475,6 |
11 |
| Zumarraga |
Segunda |
356,9 |
9 |
| Ormaiztegui |
Tercera |
- |
9 |
| Beasain |
Segunda |
159,2 |
5 |
| Villafranca |
Tercera |
147,4 |
4 |
| Legorreta |
Tercera |
121,0 |
4 |
| Alegría |
Apeadero |
- |
4 |
| Tolosa |
Segunda |
82,5 |
4 |
| Villabona-Cizurquil |
Tercera |
61,4 |
8 |
| Andoain (213) |
Tercera |
158,6 |
4 |
| Urnieta |
Apeadero |
58,6 |
4 |
| Hernani |
Tercera |
11,2 |
3 |
| San Sebastián |
Primera |
6,5 |
7 |
| Pasajes |
Tercera |
6,3 |
5 |
| Lezo-Rentería |
Tercera |
11,8 |
2 |
| Irún |
Primera |
17,8 |
10 |
Ferrocarril de la Costa.
Con este nombre es conocida la línea que, después de atravesar Vizcaya, llega
a Guipúzcoa por Ermua, pasa por Eibar, y en Málzaga se bifurca en dos ramales:
uno que termina en Zumarraga y el otro en San Sebastián.
Ambos son de vía estrecha, y se construyeron a pesar de otros proyectos, que
había bien estudiados, de tendido de línea de ancho ramal.
El ramal a Zumarraga es anterior al otro, y la villa de Eibar se distinguió
por el ahínco con que gestionó la construcción de la línea y el establecimiento,
en términos de su jurisdicción, de la estación de Málzaga. Consiguieron sus
propósitos: el 2 de Noviembre de 1885 se celebró con solemnidad la inauguración
de las obras y en Septiembre de 1887 ya se inauguró la línea.
Las estaciones por que pasa este ramal en Guipúzcoa y los kilómetros que hay
desde cada una a la anterior, son los siguientes:
/523/
|
Ermua. |
|
|
Eibar |
4,0 kilómetros |
|
Málzaga |
3,0 |
|
Placencia |
3,2 |
|
Vergara |
4,7 |
|
Los Mártires (apeadero) |
2,9 |
|
Anzuola (apeadero) |
5,5 |
|
Amilleta (apeadero) |
4,1 |
|
Zumarraga
|
5,6 |
|
Total. |
33 kilómetros |
La estación de Zurnarraga se halla muy cerca de la que en la misma villa
posee la Compañía del Norte, y los trasbordos son fáciles.
Después de este ramal se construyó el que, partiendo de Málzaga, muere en San
Sebastián. Se tendió primero el trozo Málzaga-Elgóibar, que se continuó luego
hasta Deva; inauguróse más tarde, en Abril de 1895, la zona de San Sebastián a
Zarauz, y terminado, por fin, el trayecto Deva-Zarauz, el día 29 de Diciembre de
1900 se celebró la inauguración de la totalidad de la línea.
En Deva se reunieron las representaciones de Vizcaya y Guipúzcoa. El señor
párroco bendijo la línea y pronunció un discurso, al que siguió otro del
presidente del Consejo de Administración don Plácido Allende; luego, en un tren
especial, se trasladaron los invitados al Gran Casino de San Sebastián, en el
que guipuzcoanos y vizcaínos celebraron el banquete oficial.
He aquí el itinerario que sigue el tren en este ramal y la distancia de' cada
estación a la anterior:
| Ermua (apeadero). |
|
| Eibar |
3,9 Km |
| Málzaga |
2,5 |
| Elgóibar |
3,1 |
| Carquizano (apartadero) |
1,9 |
| Alzola (apeadero) |
2,0 |
| Mendaro |
2,5 |
| Deva |
7,0 |
| Arrona-mendi (apartadero) |
1,8 |
| Iziar |
3,0 |
| Arrona |
3,7 |
| Zumaya |
2,6 |
| Guetaria-Qiquina |
3,0 |
| Zarauz |
4,1 |
| Aya-Orio |
4,6 |
| Aguinaga |
6,5 |
| Usurbil |
1,4 |
| Lasarte |
2,5 |
| Rekalde (apeadero) |
1,8 |
| Añorga (apartadero) |
1,8 |
| San Sebastián |
3,9 |
| Total |
63,9 kilómetro |
Recientemente se han construido, con destino a estaciones, muy bonitos
edificios de carácter vasco, y se ha rectificado en algunos trozos el tendido de
la línea, con lo que se ha conseguido acortar en varios kilómetros el recorrido
de los trenes.
Desde el año de 1912 se halla establecido un servicio de coches automotrices,
que durante la época estival recorre en esta línea el trayecto San
Sebastián-Zarauz.
La estación de esta línea, en la capital de Guipúzcoa, se halla en el barrio
de Amara; es provisional, y está aprobado ya el proyecto del edificio
definitivo.
Ferrocarril de San Sebastián a Pamplona.
De la: misma estación parte
otra línea que pone en comunicación directa a la capital guipuzcoana con la
navarra: es él ferrocarril llamado del Leizarán o de Plazaola.
Los trenes siguen hasta Lasarte por la misma vía que utilizan los de Málzaga,
y en aquel punto se desvían para seguir el trayecto que ha de conducirles a
tierras de Navarra.
La fiesta de inauguración oficial se verificó el 19 de Enero de 1914. En Huici se
encontraron los trenes que conducían a las autoridades é invitados de
Pamplona y San Sebastián. El ilustrísimo señor Obispo de Pamplona, fray José
López de Mendoza, acompañado del párroco de Huici y del presidente del Consejo
de Administración de la Compañía, don José Ortiz y Muriel, bendijo la línea y el
tren, y terminada la bendición, pronunció unas palabras ensalzando los actos en
que aparecen hermanados el progreso y la religión. ,
Los invitados se trasladaron a Pamplona, y en el Gran Hotel se celebró un
banquete de 200 invitados; a los postres hicieron uso de la palabra don José
Ortiz y Muriel, presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Minera
Guipuzcoana, que fue la constructora del ferrocarril; el señor Obispo, y el
ingeniero autor del trazado del ferrocarril y director de los trabajos don
Manuel Alonso de Zabala.
El ferrocarril fue abierto al servicio público unos días más tarde, el 25. He
aquí los nombres de las estaciones que en Guipúzcoa tiene la línea y la distancia que hay de cada una de ellas a la anterior: ,
| San Sebastián. |
|
| Añorga (apeadero). |
3,000 Km |
| Rekalde (apeadero) |
1,800 |
| Lasarte
1'700 . |
1,700 |
| Andoain |
8,000 |
| Plazaola (apartadero) |
21,500 |
| Total. |
36,900 Km |
Los trenes tardan tres horas en recorrer el trayecto San Sebastián-Pamplona ó
viceversa.
Ferrocarril eléctrico de San Sebastián a Hernani.-
Desde el año 1902
funciona entre estos dos puntos un magnífico ferrocarril eléctrico, que sale de
la calle de Peñaflorida, de la misma estación del ferrocarril de San Sebastián a
la frontera. Sigue el mismo itinerario que éste hasta la estación de Loyola, y
en ella deja la vía de aquél para tomar la dirección de Hernani.
Ambos ferrocarriles pertenecen a la misma compañía explotadora.
Ferrocarril eléctrico de San Sebastián a Hendaya.
El tendido y explotación
de esta línea se debe a una entidad formada por capitalistas bilbaínos, /525/ dirigidos, como presidente del Consejo de Administración, por don Plácido
Allende, hombre de grandes iniciativas industriales, principal propulsor de la
construcción de la red de los ferrocarriles vascongados, completada con esta
línea, en la que puso gran cariño e interés.
Laparte técnica del proyecto fue estudiada por los ingenieros de
caminos don
Recaredo de Uhagón, don Luciano de Abrisqueta, don Manuel Alonso Zabala y don
Horacio de Azqueta, y el día, 1 de Mayo de 1910 se firmó, con los señores Ochandiano y Compañía, el contrato de construcción de la explanación de la
longitud total del trayecto: una de las condiciones establecía que los trabajos
de las obras del ferrocarril debían terminarse para el 31 de Octubre de 1912,
hasta Irún.

Primer tren que pasó de Hendaya a San Sebastián, por el puente que sobre el
Bidasoa
existe en el ferrocarril eléctrico de San Sebastián a la frontera
.
El día 5 de Diciembre de ese año se inauguró el ferrocarril de San Sebastián
hasta Irún, y desde el 13 de Julio siguiente ya circularon los trenes hasta
Hendaya.
Una somera descripción del trayecto recorrido por este ferrocarril, nos dará
idea de las obras que hubieron de ser realizadas para el tendido de la línea .
El tren sale de la calle de Peñaflorida de San Sebastián; en ella están la
estación y las oficinas de ¡a compañía. Recorre varias calles de la capital
guipuzcoana y llega a la estación de Amara, construida muy cerca de la que
poseen los ferrocarriles vascongados para su servicio en San Sebastián .
A los dos kilómetros de la estación de Amara está el primer túnel, de 66
metros de longitud, todo revestido, y a la salida del túnel se halla la estación
de Loyola, que sirve también para el servicio del tranvía de San Sebastián a
Hernani.
Cruza la vega de Loyola en terraplén, atraviesa la carretera por un tramo
/526/ metálico y salva el Urumea por un puente de piedra de tres arcos
elípticos que tienen cien metros de luz en su totalidad.
A la salida del puente comienza la trinchera, que llega hasta el túnel de Ametzagaña. Es éste el más largo de
los trece de la línea; tiene 2.040 metros
de longitud y está abierto en línea recta.
Merece ser citado también el viaducto de Molinao, que tiene 8 metros de
altura media y 250 de longitud; es de hormigón, y para asentar sus cimientos en
firme hubo que enterrar en el fango 3.600 pilotes.
Sobre el Bidasoa pasa el tren por un hermoso puente de 18 metros de anchura.
Los coches que circulan por esta línea son amplios y magníficos. Los coches
motores tienen 18 metros de longitud y llevan un departamento titulado coche
salón, de doce asientos, y otro más modesto, denominado de clase única,
capaz para 40 personas; en medio de ambos hay un espacio para equipajes, y
en los extremos del coche, plataformas divididas en dos compartimentos,
destinadas al conductor y a los viajeros. Hay también otros coches, sin motor,
semejantes a éstos, y jardineras que no llevan más que asientos de clase única.
Pata la producción de la energía eléctrica que se utiliza en la línea, se
aprovecha el salto de Puente Marín, que produce 800 caballos de fuerza, que
llegan, por líneas de alta tensión, a la central eléctrica construida en la
estación de Rentería, junto a las cocheras de la línea. La longitud total de
la línea es de 22 kilómetros, y en su recorrido emplean los trenes 44 minutos.
El billete de Irún a San Sebastián y vuelta cuesta 2 pesetas en coche salón y
1,20 en clase única. De ambas estaciones salen trenes cada media hora, desde
las seis de la mañana hasta las diez de la noche.
Antes de que se terminasen las obras murió don Plácido Allende, y la
Compañía, por rendir un tributo de admiración al genio emprendedor y laborioso
del que fue su presidente, erigió en la estación de Loyola un sencillo
monumento, proyectado por el arquitecto don Leonardo Rucavado y coronado por un
busto del señor Allende, debido al escultor don Quintín Torre. La inauguración
del monumento, el 5 de Diciembre de 1912, fue el acto más saliente de los que se
celebraron para inaugurar la línea.
La línea se abrió al servicio público el día 14 del mismo mes. Hay en ella
las siguientes estaciones: San. Sebastián, Amara, Loyola, Herrera, Alza, Ancho, Pasajes-Molinao, Rentería, Oyarzun, Ventas, Irún. La estación de Irún
se halla en el paseo de Colón, y esta circunstancia y la de que en San Sebastián
llega el tren hasta el centro de la población, hacen que desde la inauguración
del ferrocarril eléctrico sean muy escasos los viajeros que utilizan los trenes
del Norte en este trayecto.
Ferrocarril de lrún a Elizondo.
Por el año de 1896 el ingeniero don Ramón /527/ de Aguinaga estudió un proyecto de ferrocarril de Pamplona a lrún; se
aprobó y obtuvo la concesión, pero no llegó a construirse.
A principios de 1912, un extranjero, Mr. Mourgues, adquirió el proyecto del
señor Aguinaga, a condición de introducir en él algunas modificaciones
estudiadas por el ingeniero francés Mr. Baudry.
El proyecto comprendía la unión de lrún y Elizondo, pasando por Behobia,
Endarlaza, Alcayaga-Vera, Lesaca-Echalar, Yanci-Aranaz, Sumbilla, Santesteban,
etc.
A fines de 1912 comenzaron las obras, y el 1º de Febrero de 1916, se
inauguró el trozo Irún-Santesteban, de 38 kilómetros. Los trenes recorren ese
trayecto en una hora y cuarenta y cinco minutos.

Tranvía de Irún a Fuenterrabía
(Clisé de Juaristi)
Es ferrocarril de vapor; la vía tiene un metro de anchura y está tendida por
la margen izquierda del Bidasoa en toda su longitud.
El trozo Santesteban-Elizondo, de 12 kilómetros, está a punto de ser
inaugurado, este mes de Mayo de 1916.
Tranvía eléctrico de San Sebastián a Rentería.
El día 1º de Marzo de
1884 concedió la Diputación autorización para tender, entre San Sebastián y
Rentería, la línea de un tranvía de tracción animal
Realizáronse tas obras por secciones y sucesivamente fueron poniéndose en
explotación. A los tres años, el 18 de Julio de 1887, comenzó a prestar servicio
público la primera, que se denominó sección de la Concha a la cervecería
/528/ de Pozzi, siguió luego la de
este punto a la Herrera; en 1888 se inauguró la de la Herrera a Ancho; el 2 de
Abril de 1890 la de Ancho a Molinao; el 13 de Junio del mismo año la de Molinao
a Rentería.
Este mismo día se habilitó el trozo de Ventaberri al Antiguo, y para
entonces funcionaba ya, desde el 2 de Abril, el tranvía en el trayecto
Antiguo-Concha, así es que en Junio de 1890 ya estaba prestando servicio la
línea completa de Ventaberri a Rentería, que tenía 10,201 kilómetros de
longitud.
Hoy hace idéntico recorrido un tranvía eléctrico, cuyo funcionamiento se
autorizó en 2 de Noviembre de 1897.
Tranvía de Irún a Fuenterrabía.
De la plaza del Mercado, de lrún, hasta
la playa de Fuenterrabía, hay tendida una línea por la que funciona el único
tranvía de tracción animal que subsiste en Guipúzcoa.
La explotación la inició una sociedad anónima, que se denominó Compañía
del tranvía de Irún, y que comenzó las obras en el mes de Julio de 1893. A los
tres meses ya se había inaugurado el trozo de Irún a la estación del Norte.
La Compañía, en junta general extraordinaria de 7 de Enero de 1896, acordó
aumentar su capital social con objeto de prolongar la línea desde el paso
superior del ferrocarril del Norte a la Marina de Fuenterrabía. EI 20 de Junio
de aquel mismo año se inauguró la línea hasta la Alameda y el 24 de Julio hasta
la Marina, y quedó completa la línea, que tiene .esta longitud:
De Irún al puente 0,798 kilómetros.
Del puente a la Alameda. 2,613
De la Alameda a la Playa. 1,390
Total. 4,861 kilómetros.
En Febrero de 1912 pasó la línea a ser propiedad de la compañía del ferrocarril eléctrico de San Sebastián a la frontera, y suprimió el ramal a
fa estación del Norte.
Hay proyecto de cambiar en breve por la eléctrica la tracción animal.
Tranvía eléctrico de San Sebastián a Tolosa.
De la Alameda de San Sebastián salen cada tres cuartos de hora tranvías eléctricos, que pasan por
Lasarte, Oria, Andoain, Villabona e Irura y terminan su recorrido en las calles
de Tolosa.
La construcción de la línea se debe a una compañía belga, en la que figuran
también capitales españoles.
La energía que se utiliza para el movimiento la produce un salto del río
Leizarán, de 1.000 caballos de potencia en estiaje. El estudio técnico de
su aprovechamiento se debe a don Ramón Pagola.
La central, cocheras, talleres de reparación, etc., están en Andoain.
La línea se puso en explotación en dos partes. Primero se inauguró, en 17
Agosto de 1911, el trozo de San Sebastián a Andoain; y al año siguiente, en 28 de
Agosto, la sección Andoain-Tolosa.
Desde entonces funciona con regularidad y el tranvía presta buenos
servicios a los pueblos del trayecto; los viajeros que han de hacer el recorrido
total prefieren, sin embargo, utilizar el tren del Norte, que necesita: men9s
tiempo que el tranvía para trasladarse de la antigua a la actual capital de
Guipúzcoa o viceversa.
Ferrocarriles y tranvías en construcción y en proyecto
En la actualidad
se halla en construcción el ferrocarril de Estella, por Vitoria, a los Mártires,
que atraviesa Navarra y Alava, para entrar luego en Guipúzcoa por tierras de
Escoriaza, y pasando por Arechavaleta, Mondragón, San Prudencio y Vergara,
terminar en Los Mártires, después de haber hecho, bordeando el Deva, un
recorrido de unos 30 kilómetros en jurisdicción de Guipúzcoa.
El estudio técnico es obra del ingeniero de caminos don Ramón Aguinaga.
De este ferrocarril no hay en explotación ningún trozo que corresponda a
Guipúzcoa, y por eso nos abstenemos de dar más detalles.
Existe el proyecto de un tranvía eléctrico de Zumarraga a Zuma |