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Denominación: Parque Natural de Peña de Aia / Aiako Harria. Popularmente se
utiliza el plural ("Peñas de Aia" o "Peñas de Aya").
Dependencia: Diputación
Foral de Gipuzkoa.
Extensión: 3.105
Hectáreas.
Cartografía: Hoja 65-I
a escala 1:25000 del Mapa Topográfico Nacional.
Accesos:
A1) El acceso fundamental se realiza
a partir de la carretera que une Oiartzun con Irún, a través del barrio
Gurutze, pasando por Peña de Aya.
A2) Otro de los accesos pasa por la
carretera que une Oiartzun con Lesaka a partir del túnel de Aritxulegi.
A3) Carretera local que une la
carretera C-133 (proveniente de Irún), con el pantano de San Antón, a través
del desfiladero de Aiztondo.
Transporte
público
Autobús de la línea Oiartzun-San
Sebastián, cuya última parada se sitúa en el casco de Oiartzun, desde allí se
deberá realizar la ascensión a pie.
Servicios: Toda la
extensión del Parque se ve jalonada por una serie de bordas o refugios de
montañeros entre las que podemos destacar por estar en mejor estado: La borda
Aritxulegi, Unailekuko borda (en la falda de Peña de Aya a medio camino entre
el poblado de Arditurri y las cimas) y, por último, Barrakako borda (junto a
la carretera principal), la más conocida. Por otra parte, en la zona contamos
con el Bar-Restaurante Pikoketa
(Tl. 943491333). Se puede también recorrer la zona a caballo a partir de un
picadero de caballos que se ubica en la zona de Mugalix, no lejos de la borda de Barraka.
Elementos
notables: Carácter único de la litología y estructura geológica en
todo el País Vasco. Importantes masas arbóreas que cobijan ecosistemas bien
conservados y valores faunísticos importantes. Estructuras constructivas de
usos ya desaparecidos, entre los que destaca la minería , un antiguo nevero y
una línea defensiva ya en desuso.
Prohibiciones
específicas: Prohibición de realizar actividades dependientes de la
función recreativa (hacer fuego, echar desperdicios, ruidos, etc.) fuera de
los lugares habilitados para ello. En general, el área, al recibir la figura
jurídica de "Parque natural",
cuenta con una vocación de conservación; por ello, cualquier actividad que
pueda influir negativamente en la flora, fauna, paisaje, etc., estará
totalmente prohibida. Los vehículos con motor tienen restringido su paso a
ciertas áreas.
Localización: Este
espacio se sitúa en el extremo NE de Guipúzcoa, en el límite entre los
municipios de Oiartzun e Irún, Francia y Navarra.

Nos encontramos ante una orografía irrepetible en
la provincia de Guipúzcoa, con un relieve en forma de agujas y paredes
abruptas, como consecuencia de ser el reducto más occidental del denominado
Pirineo axial o central, en el que destaca el granito. Esta zona, por lo
tanto, se corresponde con los materiales y procesos geológicos más antiguos.
La zona combina importantes manchas arbóreas
autóctonas con otras foramdas por especies introducidas debido a la vocación
forestal del espacio. Haciendo un corte desde los fondos de valle hacia las
cumbres, nos encontramos con un primer bosque
de ribera o bosque en galería
con especies como aliso (Alnus
glutinosa), el fresno (Fraxinus
excelsior), etc. pasando a continuación a manchas de bosque mixto aunque menos rico en especies puesto que estamos
sobre un sustrato silíceo donde, debido a la pobreza en bases el suelo, sólo
aparecen el roble común (Quercus robur),
castaño (Castanea sativa), la introducida acacia (Robinia
pseudoacacia),etc. En la misma zona son frecuentes los bosquetes de pino
insigne (Pinus radiata), por supuesto dedicado a la silvicultura. Aparece un importante cambio de
vegetación aproximadamente a los 500 m de altura donde el roble común ya no
encuentra las condiciones ambientales que requiere dando lugar a la aparición
del bosque verdaderamente característico de la zona como es el robledal acidófilo de roble pirenaico,
marojo o ametza (Quercus pirenaica),
junto a otro robledal introducido por la mano del hombre debido a su rápido
crecimiento, estamos hablando del roble americano ( Quercus rubra). Junto a estos bosques, aparecen magníficos
ejemplos de alerzales (Larix
decidua y Laris decaopta). Además contamos con pinares de pino rodeno o pino
de Córcega, introducido en estas alturas por resistir mejor las condiciones
ambientales que el pino insigne.
Asociado a todos estos bosques aparece una especie
muy importante y muy extendida por el Parque como es el acebo (Ilex aquifolium), junto a avellanos (Corilus avellana), sauces (Salix atrocinerea), espino blanco (Crataegus monogyna), endrino (Prunus spinosa), también podemos
encontrarnos con especies poco comunes como es el peral silvestre (Pyrus bourgaeana). Hacia los 650 m
comienzan a aparecer los hayedos
acidófilos dominados por el haya (Fagus
sylvatica) y ya en altura (750) m aparece un prado subalpinizado por el
pastoreo de diferentes gramíneas. En toda la zona existen magníficos ejemplos
de landa dominados por la especie
argoma (Ulex europaea), para
concluir con la vegetación hay que reseñar la aparición de manchas de
incipientes bosquetes de abedul (Betula
celtiberica). La madera de este árbol es muy apreciada en el País Vasco y
otras zonas por su color blanco. Con ella se fabricaban zuecos, palillos de
dientes, diversos recipientes, etc. También era una especie muy utilizada
para delimitar las posesiones en tierras. Todas estas especies vienen a
demostrar la recuperación de la vegetación. También aparecen comunidades
rupícolas (plantas que subsisten en paredes rocosas).
Junto a la vegetación y a la geología del área
aparece una fauna bastante rica, registrándose una colonia de buitres (Gyps fulbus), parece ser que
nidificantes, junto a ejemplares de águila cabezada ( Hieraetus pennatus), águila culebrera ( Circaetus gallicus) o importantes colonias de chobas piquirrojas
(Pyrrhocorax pyrrhocorax). En
cuanto a mamíferos destacan el jabalí (Sus
scrofa), el corzo (Capreorus
capreorus), el tejón (Meles meles)
y el gato montés (Felis sylvestris).
También son importantes diferentes especies de reptiles como el lución (Anguis fragilis), la víbora de Seoane ( Vipera seoanei) o la culebra de escalera ( Elaphe scalaris) o anfibios como la salamandra jaspeada (Salamandra salamandra), el sapo común (Bufo
bufo) o la rana bermeja (Rana
temporaria). Los diferentes arroyos que nacen en la zona, disfrutan de unas
aguas bastante limpias. El arroyo más importante es el que discurre por el
fondo del barranco de Aiztondo, Endara-erreka,
donde podemos encontrar ejemplares de piscardo o eskailu (Phoxinus phosinus), la trucha común (Salmo trutta) e incluso ejemplares de salmón ( Salmo salar) que, ascendiendo por el río Bidasoa, se acercan a
todo este tipo de arroyos para desovar. Sólo podemos reseñar una serie de
especies representativas, pero la lista es bastante mayor, destacando Peña de
Aya como un lugar idóneo para la conservación de la biodiversidad zoológica.
Itinerario: Proponemos el siguiente itinerario
como el más representativo. Subiendo desde Irún por la carretera de Peña de
Aia, vamos comprobando la sucesión de vegetación que anteriormente se ha mencionado
hasta llegar al collado entre el monte
Erlaitz y Pagogaña, allí se
sitúa el área recreativa de Erlaitz, dotada de mesas y asadores.

Conglomerados de Miagorri
Los dos montes mencionados cuentan con estructuras
defensivas debido a su situación privilegiada que permitía el control del
valle del Bidasoa y de la frontera con Francia. En Pagogaña se encuentra el
fuerte de dicho nombre, construcción realizada a finales del siglo XIX, tras
la finalización de la última Guerra Carlista. Está formado por una torre octogonal
y por cuatro pabellones adosados, formando el conjunto una planta en forma de
cruz. Su estado de conservación es muy malo. Hacia el Bidasoa se complementa
con los torreones (mejor conservados) de Pika y Endarlaza y el reducto que
existió en el lado navarro del puente de Endarlaza. En Erlaitz estuvo
prevista la construcción a finales del s. XIX de un fuerte que
se inscribía en el denominado Campo
atrincherado de Oiartzun, pero sólo se llegaron a realizar las grandes
excavaciones que pueden contemplarse en su cima y los alojamientos para los
obreros. También se encuentra una torre exagonal que servía para elevar el
depósito de aguas de la obra militar, así como algunos búnkers de la primera
mitad del siglo XX.
Más adelante llegamos a la zona de Agozarreta donde en un bosque de
roble americano existe otra área recreativa con mesas, asadores, etc. El
siguiente punto es Hirupagoeta
donde se situan varias zonas con mesas, asadores y una fuente para hacer un
alto en el camino. Cerca de esta área, se conservan las ruinas del denominado
popularmente Castillo del Inglés o
Aireko Palazioa , fue creado por
Mr. Hamelin director de la Cia. Railway & mines del Bidasoa en 1887.
Dicha estructura albergaba las oficinas de la empresa.
Continuando con el itinerario, unos 300 m llegamos
al alto de Lasain donde al lado de
la carretera nos encontramos con un magnífico nevero. Se trata de una
estructura cúbica, excavada en el substrato. La nieve de las montañas era
recogida y almacenada prensándola por capas. Entre cada capa se disponía otra
compuesta de hojarasca seca que servía de material aislante. Todo el volumen
se iba llenando de esta forma. Encima, el "Elurzulo o Nevero",
contaba con una estructura de tejado a dos aguas que mantenía fresco el
ambiente cuando el Verano se iba adentrando. De esta manera, introducido en
la roca, en un lugar sombrío y bien prensado, el hielo duraba bastante tiempo
sin derretirse. Dicho nevero alcanzó su mayor utilización durante el s. XVII.
Desde este mismo collado, parte el sendero que lleva a las cimas de Peña de
Aya. Dicho paseo supone una ascensión de media a una hora. Desde las cimas, Hirumugarrieta, Txurrumurru, y Errolbide
se divisa una magnífica vista de San Sebastián , el SO francés, el macizo
navarro de cinco villas, los montes Adarra, Hernio, Aralar y en días
despejados se ve perfectamente el Pirineo navarro. Esta ascensión no resulta
dificultosa salvo el paso de Txurrumurru a Errolbide.
Una vez llegados a Lasaengaña descendemos hacia Barrakako borda donde existe otra
área de descanso. Desde allí nos dirigimos a la zona de Beltzaitz o Buena vista donde se disponen unos magníficos
relieves erosionados abruptamente. Se trata de unos paquetes de materiales conglomeráticos, con unas paredes verticales muy apetecibles para los amantes
de la escalada. En la colina contraria, denominada Urkullu nos encontramos con una serie de monumentos megalíticos
(entre los que destacan algunos menhires y el crónlech de Urkulu Txiki-egia).
No hay que olvidar que nos encontramos en el vértice de una especie de arco
que se distribuye entre el Valle de Leizarán, el Monte Adarra, la zona de
Oyanleku y la propia Peña de Aya, donde aparecen infinidad de este tipo de
monumentos provenientes, fundamentalmente, de la Edad del Hierro. Esta
acumulación de dólmenes, menhires y crónlechs, hace imaginarse la población
de est entre el 800 y el 300 a.d.C. Dichos grupos humanos se dedicaban
fundamentalmente al pastoreo, que aún se mantiene en la zona.
Entre los animales que se explotan a modo de
ganadería extensiva contamos con la raza de vaca "betitsu", una vaca agreste que se cría en semilibertad y que
por ello, algunas veces puede resultar arisca con la presencia humana.
También existe en la zona una raza equina como la "Pottocas", caballos de montaña, de escasa altura, muy
adaptados a la vida en condiciones de frío y humedad intensa. El otro animal
que podemos observar en la zona es las oveja de raza "latsa", muy abundante y dispersa
por todo el territorio. Es precisamente la existencia de este tipo de
ganadería la que explica la presencia de una incipiente colonia de aves
carroñeras.
Otra de las zonas interesantes para visitar, es el
pantano de San Antón, dentro del barranco de Aiztondo (originado por
el encajamiento del arroyo a través de una falla que afecta a la roca
granítica). Dicho pantano abastece de agua potable al Bajo Bidasoa. En toda
el área son abundantes dos minerales: la siderita y la goethita (muy ricos en
hierro), y galena (rica en plomo). Todos estos minerales, son los que fueron
explotados precisamente por la "Railway & mines del Bidasoa",
hasta la segunda guerra mundial. En el mismo barranco, a consecuencia de la
existencia de una serie de fallas con saltos de agua de hasta 100 m
El último punto de visita se corresponde con el alto de Aritxulegi donde se sitúa una
caudalosa fuente al pie de un pequeño conjunto de casas denominado como
"Mikeletien Etxea" lo
cual nos está hablando de un antiguo control de fronteras contra una de las
actividades más extendidas en el pasado como era el contrabando. Se cuenta
que antaño la mitad de la población de Oiartzun se dedicaba a esta actividad
y la otra mitad eran carabineros. Desde el collado de Aritxulegi, existe una
infinidad de pistas entre las que destaca la que nos lleva hacia las tres
cimas del macizo de Peña de Aya.
El carácter especial agreste y natural de la zona
hace que sobre el área existan infinidad de leyendas mitológicas. Una de
ellas cuenta que en algún abrigo rocoso de Aiako Harria, tenía su morada la
Reina de los seres mitológicos "
Mari". Se cuenta en Oiartzun que dicho personaje aparece en momentos
dados, fundamentalmente antes de una gran tormenta, pasando como una estela
desde Peña de Aya hacia el monte Jaizkibel. También abundaban los "Intxixuak" (pequeños duendes que
corretean por los montes de la zona), dichos personajes vivían en las cuevas
de Arditurri y según se cuenta fueron sepultados en los crónlechs de Urkullu.
El encontrar un espacio bien conservado ha hecho sensibilizarse a las instituciones para crear en Peña de
Aia un Parque Natural
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